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Instagram y LinkedIn para espacios de eventos: dos redes, dos estrategias para generar solicitudes

Thomas LeblancFounder & CEO

5 min de lectura

Instagram enseña el espacio con gente. LinkedIn llega a quien firma. Rodaje, permiso de imagen y el reloj del mensaje privado.

Ilustración arquitectónica pintada para « Instagram y LinkedIn para espacios de eventos: dos redes, dos estrategias para generar solicitudes »

El botón Contactar del perfil profesional abre info@salon.es. El formulario de solicitud está en el campo Sitio web, si alguien lo rellenó. Entre los dos hay tres toques. La mayoría de las conversaciones se quedan en el primero.

Instagram enseña el espacio con gente dentro. LinkedIn pone un apellido delante de quien firma el presupuesto. Reciclar el mismo archivo a la misma hora parece ahorro. Gasta la única hora comercial que la mayoría de los equipos dedicará a redes esa semana.

Instagram cuenta vistas, no visitas

La página Acerca de las estadísticas de Instagram enumera Vistas, Interacciones, Nuevos seguidores y Contenido compartido. Las interacciones son me gusta, comentarios, guardados y envíos. Los espectadores son cuentas únicas que han visto el contenido en pantalla al menos una vez. La ventana es una franja predefinida o personalizada, dentro de los últimos 90 días. No hay fila de solicitudes ni de visitas confirmadas.

Sirve para ver qué formato aguanta. Un Reel de una cena montada que sigue sumando espectadores merece repetirse. Un salón vacío que muere en un día, no. No sirve como informe comercial. El ratio de interacción que aún aparece en algunos resúmenes mensuales no es una métrica de reserva publicada por Meta. Se retira.

Una cuenta profesional puede llevar el botón Contactar arriba del perfil (indicaciones, teléfono, correo), una etiqueta de categoría y carpetas de mensajes. Si Contactar abre un buzón que nadie lee el fin de semana, el Reel hizo su parte y el siguiente paso se pierde. Ciudad, aforo sentado, tipos de evento en la bio. El sitio, al formulario.

El espacio ocupado se entiende solo. Una plenaria sentada dice más que el plano. La terraza en servicio, no a las ocho vacía. Medio minuto de un cambio a cabaret. El carrusel de las mismas cuatro paredes, si el montaje es lo que se vende. La foto heroica del salón vacío vive en la ficha técnica.

La página no es un perfil

La ayuda de LinkedIn sobre perfil y Page deja poco margen. Las Pages representan organizaciones. Los perfiles representan personas. No se representa el espacio con un perfil de miembro: LinkedIn puede cerrar la sesión y, si el hábito sigue, restringir la cuenta. La Page se crea sin coste. Ahí se consulta la marca, los servicios y las ofertas. La respuesta que abre una visita la firma, casi siempre, quien recorrerá las salas.

Quien firma ya ha visto atardeceres en terraza. Pregunta otra cosa: si el martes acabó a la hora, qué entra en el alquiler en seco (IVA 21 % a la vista si se habla de precio) y qué extensión coge el teléfono si el audio falla a las 8:40. Oficina, comunicación, RR. HH., agencia: cambia el cargo, no la lista.

La Page aguanta el mes con la ficha y los servicios. El perfil de quien enseña las salas, no. Un comentario corto bajo el anuncio de una empresa del barrio que se muda vale más que el díptico. La primera línea se oye. Si suena a boletín, es un boletín.

TareaInstagramLinkedIn
A quién hablaQuien se imagina en la salaFunciones con presupuesto
Qué mostrarEspacio ocupado, montaje, servicio, vídeo cortoPrueba: horarios, qué incluye el alquiler, quién responde
Primera pantallaBio y Contactar o sitio hacia el formularioPage de la marca; perfil de quien hace la visita
Qué miden las ayudas oficialesVistas, interacciones, espectadoresQuién visitó la Page; quién vio el perfil
Qué no midenVisitas reservadas ni contrato firmadoTampoco el contrato firmado
Qué hace cada red en la cuenta de un espacio

Imagen con legitimación, pie que se puede probar

La AEPD, en Eliminar fotos y vídeos de internet lo formula así: la imagen, foto o vídeo en el que alguien aparece, es un dato personal. La difusión en redes sin legitimación es un asunto frecuente ante la Agencia. El RGPD reconoce el derecho de supresión. El ejercicio lo pide la persona afectada o, si es menor de 14 años, sus progenitores o tutores.

El contrato de alquiler no es, por sí solo, una licencia para publicar caras. Pregunte: qué personas, en qué redes, durante cuánto tiempo. Déjelo por escrito. Un plano general sin rostros identificables es más simple. Un primer plano de invitados, personal o niños, no. Un sábado bien rodado, con permiso, alimenta una semana.

El artículo 5 de la Ley 3/1991 de Competencia Desleal considera desleal por engañosa la conducta con información falsa, o veraz pero presentada de modo que pueda inducir a error, si puede alterar el comportamiento económico y afecta, entre otros puntos, a la existencia o naturaleza del servicio, a características como la disponibilidad o la cantidad, o al precio. «Aforo 200 en teatro» es una característica. «Fecha libre en octubre» es disponibilidad. Si el aforo legal dice 160, se corrige el pie.

No hay cupo oficial. En los espacios con los que trabajamos, dos o tres piezas en Instagram y una nota firmada en LinkedIn por semana bastan, también en temporada baja, si salen de verdad. Publicar en bloque antes de Fitur y callar después enseña a olvidar el nombre.

El privado no puede esperar al lunes

La solicitud que entra por Instagram tiene el mismo tope que la de la web: menos de una hora en horario laboral, veinticuatro como máximo. El organizador tiene otros tres o cinco espacios abiertos. En las casas que siguen el hilo, se firma en torno al 15-25 % de las solicitudes que traen fecha, aforo y presupuesto. Leer el hilo el lunes siguiente no lo salva. La miniatura, tampoco.

Ahí importa reunir los eventos. Instagram, LinkedIn y el formulario tienen que caer en la misma lista. En los espacios que usan Joinways, esos mensajes llegan con el resto de eventos; el sábado no se queda en un móvil particular. El paso siguiente es un presupuesto. El Reel puede esperar.

Un parámetro UTM en el enlace de la bio y en las publicaciones de LinkedIn. En el formulario, «¿Cómo nos has conocido?». Bastantes ven la terraza en Instagram y, tres semanas después, escriben el nombre comercial en Google. Sin la pregunta, la búsqueda se lleva el expediente. Las redes no sustituyen la web ni una herramienta de gestión que mantiene las fechas. Dos entradas más. De nada sirven vacías.

Dudas habituales

¿Sirve el botón Contactar si apunta a un buzón genérico?
Solo si alguien abre ese buzón el fin de semana. En la práctica, Contactar que lleva a info@ suele morir ahí. Mejor el campo Sitio web hacia el formulario, con ciudad, aforo sentado y tipos de evento en la bio. Un toque. Las carpetas de mensajes no avisan si nadie contestó.
¿Hace falta permiso para publicar fotos de invitados?
El contrato de alquiler no basta. La AEPD trata la imagen como dato personal; difundirla en redes sin legitimación es un asunto frecuente. Pregunte qué personas, en qué redes, durante cuánto tiempo, y déjelo por escrito. Un plano general sin rostros identificables es más simple. Un primer plano de invitados, personal o menores, no.

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