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¿Publicar los precios de tu espacio en la web? Ventajas, riesgos y método

Thomas LeblancFounder & CEO
Actualizado el 5 min de lectura

Horquilla o presupuesto: qué dice de verdad la Ley 7/1996 y la LGDCU, y qué cambia en las solicitudes.

En el pie de la web, el IVA del 21 % aparece en las condiciones generales. El alquiler de la sala, no.

Si el formato se repite, la horquilla puede salir a la ficha. Si cada evento se arma sobre un pliego, la cifra se queda en el presupuesto. Cómo fijar el precio de una sala de seminarios es otro trabajo, ya escrito.

El artículo 20 de la Ley 7/1996 no habla de tu sala

La Ley 7/1996 de Ordenación del Comercio Minorista define el comercio minorista, en su artículo 1, como la oferta de venta de artículos a destinatarios finales. El artículo 20 obliga, cuando se oferten artículos con reducción de precio, a hacer constar el precio anterior junto al reducido. Son precios de venta de artículos. No es una norma sobre reseñas. Tampoco obliga a un espacio a publicar su tarifa de alquiler.

Quien cite ese artículo para exigir una parrilla de seminarios en la home mezcla dos oficios. El comercio de bienes y el alquiler de un salón.

Si publicas un precio a un particular, entra el 20.1 de la LGDCU

El artículo 20.1 del texto refundido de la LGDCU se activa cuando una práctica comercial incluye las características del servicio y su precio, y permite al consumidor decidir. Entonces hay que indicar el precio final completo, impuestos incluidos, o, si por la naturaleza del servicio no puede fijarse con exactitud, la base de cálculo. El apartado 4 del mismo artículo habla de reseñas. No lo mezcles con el precio.

Un banquete de boda vendido a un particular está en ese régimen. Una jornada de trabajo vendida a una empresa, no. Publicar un desde sin IVA, sin aforo y sin inclusiones, y luego presupuestar el doble, es el caso que la norma quiere evitar. No publicar nada, en B2B, no es ilegal por sí solo.

El Real Decreto 3423/2000 regula productos, no el alquiler

El Real Decreto 3423/2000 regula la indicación del precio de venta de los productos ofrecidos a consumidores. Su artículo 1.2 excluye los productos suministrados con ocasión de una prestación de servicios. Una sala no es un yogur. Esa norma no te obliga a etiquetar el patio.

Cada norma corta un perímetro distinto. Ninguna obliga a colgar en la home el alquiler de un congreso. Las tres sí castigan el precio engañoso cuando el destinatario es un consumidor y tú has empezado a hablar de cifras.

Qué cambia en las solicitudes

En los espacios con los que trabajamos, un organizador mira en la práctica 3 o 5 salas a la vez. Fecha, aforo, una horquilla de presupuesto. Luego recorta.

Nielsen Norman Group lo describió para sitios B2B en Show Prices for Common Scenarios: quien investiga al principio quiere una magnitud, no un contrato, y una tabla de casos típicos sirve más que un calculador que pide todas las variables. Sin cifra, adivina. Demasiado caro en su cabeza: se va. Dentro de presupuesto: envía una solicitud que el espacio rechazará.

Nadie ha publicado, con fuente, lo que hace una horquilla al volumen. Versiones anteriores de esta página hablaban de caídas y de saltos. Sin fuente, fuera. Lo que sí vemos, como orden de magnitud: un espacio organizado firma en torno al 15-25 % de las solicitudes bien encuadradas. El tráfico fuera de presupuesto tira de esa cifra hacia abajo. Cuando se calcula lo que cuesta una solicitud, la horquilla es un filtro barato. Después, se ordena cada petición al llegar.

El precio es un dato más del recorrido de la web. La foto no gana por callar el precio.

Cuatro niveles, elige el que coincide con la factura

No es un interruptor. Ya hay escala. Elige el peldaño que coincide con lo que facturas en un evento confirmado típico.

NivelQué muestra la páginaEfecto en las solicitudesA quién encaja
0. Sin cifraAforos, formatos, fotos; precio bajo peticiónMucho volumen, muchas fuera de presupuestoA medida puro, fincas singulares
1. HorquillaLa mayoría de eventos entre X e YFiltro ligero, pocas peticiones serias perdidasFincas, hoteles MICE, palacios de congresos
2. Desde por formatoPrecio mínimo por formato y aforoPeticiones mejor encuadradas, preguntas de segundo nivelSalas de reuniones, restaurantes, coworkings
3. Tabla y paquetesTabla por aforo, paquetes por persona, opcionesMenos peticiones, más listas para presupuestoFormatos repetibles, alta recurrencia
Cuatro niveles de lo que puede mostrar la ficha

El nivel correcto no es el más alto. Si la tabla es cierta un evento de cada dos, baja un peldaño. Los presupuestos listos para enviar en Joinways evitan que el PDF desmienta la web.

Tres objeciones que no sostienen el silencio

La competencia ya conoce los órdenes de magnitud. Basta una llamada. Lo que no copia es lo que incluyes y en cuánto respondes.

Un precio publicado ancla. Sin él, el organizador negocia desde su sobre o desde el vecino que sí ha publicado. Y cuando llega el demasiado caro, se defiende el presupuesto sin bajar la cifra.

Si el precio depende de demasiadas cosas, publica lo que no depende: aforo por montaje, el suelo, lo siempre incluido, la horquilla habitual. El a medida sigue arriba. Un paquete por persona o una parrilla de seminario solo si el método detrás ya es limpio.

Lo que debe acompañar a cualquier cifra

La cifra sola no basta. Falta el perímetro. Sin él, el organizador rellena los huecos con lo que ya ha apuntado para su jefe, y el presupuesto llega como una traición: mismo patio, mismo montaje, y un total que no se parece a la cifra leída en la ficha.

  • La base: por persona, por día, por media jornada o por evento.
  • El aforo mínimo y máximo al que se aplica.
  • Qué está incluido y qué no: sala, mobiliario, proyección, catering, personal, limpieza, horas extra.
  • Entre semana o fin de semana, y las temporadas que nombra de verdad.
  • IVA incluido o no. El tipo general está en el 21 %, según la Agencia Tributaria.
  • El presupuesto final prevalece.
  • Opción y señal, o un enlace a la página que las detalla. La señal a la firma, en los espacios que vemos, suele ser del 30 %.

El formulario no debería ser el primer sitio donde el organizador ve un campo de presupuesto si la ficha de la sala no le ha dado ni una horquilla, ni un desde, ni una frase con la que situarse antes de escribir.

Dos dudas recurrentes

¿Un desde obliga a facturar ese mínimo?
Obliga a que ese mínimo sea realista y alcanzable en el formato más simple, con el aforo que indiques. Si luego el presupuesto parte de otro suelo sin explicar la diferencia, el desde era publicidad. Nombra inclusiones, temporada e impuestos al lado. El organizador entiende el mecanismo. No has firmado el evento.
¿El mismo montaje puede tener dos precios, uno para empresa y otro para boda?
Sí, si el servicio no es el mismo y se lee. Muchos espacios publican una tabla de jornadas para empresas y una horquilla para bodas. Lo que genera quejas es el mismo montaje facturado a dos precios sin motivo visible. Si el servicio cambia, dilo. Si es idéntico, iguala la cifra.

¿Listo para centralizar tus solicitudes de eventos?

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